De los “therians” a “farmear aura”: ¿qué hay detrás de las tendencias que los jóvenes copian en redes?
Por Elmer Féliz. – De los “therians” a “farmear aura”, las redes sociales continúan colocando nuevas tendencias frente a los ojos de niños, adolescentes y jóvenes, quienes las reproducen, las adaptan y, en algunos casos, las llevan de la pantalla a su vida cotidiana.
Detrás de estas modas existe, sin embargo, una discusión que va más allá de TikTok y los videos virales: ¿por qué algunos jóvenes sienten la necesidad de imitar comportamientos, personajes o códigos que observan en Internet?
Para la psiquiatra Francis Báez, entrevistada por N Digital, uno de los elementos que debe observarse es la identidad. La especialista considera que, en determinados casos, la reproducción de estas conductas puede estar relacionada con vacíos existenciales, dificultades de autoestima o la necesidad de sentirse parte de un grupo.
“Lo que hacen es que copian de otros, porque no tienen identidad”, sostuvo Báez al referirse a quienes adoptan determinadas formas de comportamiento que se popularizan en Internet.
La psiquiatra plantea que este fenómeno puede presentarse de distintas maneras y que no todas las personas que siguen una tendencia necesariamente tienen un problema de salud mental. Sin embargo, entiende que detrás de algunos casos pueden existir situaciones que ameriten atención profesional.
De copiar una tendencia a asumir una identidad
Uno de los ejemplos que menciona Báez son los llamados “therians”, término utilizado para describir a personas que manifiestan una identificación interna con animales no humanos.
En redes sociales, el fenómeno se hizo visible mediante jóvenes que utilizan máscaras, colas, imitan movimientos de animales y practican quadrobics, una actividad física que consiste en desplazarse utilizando las cuatro extremidades.
La especialista cuestiona particularmente los casos en los que una persona llega a asumir comportamientos animales como una forma de sustituir su propia identidad.
Báez sostiene que algunos individuos pueden utilizar estas tendencias como una manera de encontrar aceptación, pertenencia o una comunidad con la que sentirse identificados. También advierte que, en determinados casos, pueden coexistir problemas psicológicos que requieren una evaluación individual.
No obstante, ser therian no constituye por sí mismo un diagnóstico psiquiátrico. Especialistas internacionales han señalado que debe distinguirse entre una identidad o práctica cultural de Internet y aquellos casos en los que exista pérdida de contacto con la realidad, sufrimiento significativo o deterioro del funcionamiento de la persona.
Ahora la moda es “farmear aura”
Cuando los “therians” comenzaron a perder protagonismo en las redes, apareció otra expresión que rápidamente captó la atención de los jóvenes: “farmear aura”.
El término combina dos conceptos. “Farmear” proviene de los videojuegos y hace referencia a repetir acciones para acumular recursos, experiencia o puntos. “Aura”, en el lenguaje de Internet, se utiliza para hablar del carisma, la presencia, la seguridad o la capacidad de una persona para proyectar una imagen llamativa.
“Farmear aura”, por tanto, significa realizar acciones que permitan simbólicamente ganar puntos de presencia o reconocimiento.
La tendencia evolucionó hasta convertirse en una especie de competencia. Una persona puede “ganar aura” al hacer algo considerado impresionante, elegante o seguro, mientras que una caída, un momento incómodo o una acción que provoque vergüenza puede significar una supuesta “pérdida de aura”.
En agosto de 2026, las llamadas “batallas de farmear aura” comenzaron incluso a salir de las pantallas para convertirse en encuentros presenciales en los que jóvenes compiten mediante poses, gestos y movimientos para demostrar quién consigue generar mayor impacto.
En República Dominicana, la tendencia también comenzó a tomar espacio. Un evento anunciado en Santo Domingo muestra cómo una práctica nacida en la cultura digital puede trasladarse rápidamente al mundo físico.
Una generación que copia en tiempo real
Para Francis Báez, el punto de atención no está únicamente en una moda determinada, sino en la facilidad con que algunos jóvenes pueden abandonar sus propios referentes para asumir los que encuentran en Internet.
“Pueden ser humanos o pueden ser animales, pero en este caso, querer ser un animal o adoptar todas las señales que hace otro y dejar de comunicarte con el habla que es lo más lindo que Dios ha creado como humano, es perdiendo la cualidad de humano que están”, expresó la especialista.
Báez también menciona entre los posibles factores que pueden aparecer en determinados casos los traumas, los vacíos existenciales, problemas de autoestima y algunos trastornos psiquiátricos, aunque estos elementos no pueden atribuirse automáticamente a todos los jóvenes que participan en una tendencia viral.
La diferencia resulta fundamental: una persona puede utilizar una máscara de animal para grabar un video, imitar un movimiento porque está de moda o decir “farmear aura” simplemente porque quiere hacer reír a sus amigos, sin que exista detrás una condición psicológica.
El algoritmo también crea modas
La velocidad de estos fenómenos tiene mucho que ver con el funcionamiento de las plataformas digitales.
Un usuario publica un video. Otro lo reproduce. Un tercero lo convierte en una parodia. Un creador lo transforma en un reto. Miles de personas terminan copiándolo y, en cuestión de días, aquello que parecía extraño comienza a convertirse en parte del vocabulario o comportamiento cotidiano de una generación.
Es lo que ha ocurrido con numerosas tendencias juveniles: la imitación se convierte en el mecanismo que mantiene vivo el fenómeno.
En República Dominicana, además, las tendencias internacionales se mezclan con el humor local, la música urbana y los códigos propios de los jóvenes, creando versiones dominicanizadas de fenómenos que originalmente surgieron en otros países.
Más allá de la moda
La conversación sobre los “therians” y “farmear aura” no debería reducirse a señalar qué está bien o qué está mal. El verdadero desafío está en comprender qué buscan los jóvenes cuando reproducen estas tendencias.
Para Báez, es necesario prestar atención cuando una conducta deja de ser un juego o una moda y comienza a sustituir la identidad, afectar las relaciones, generar aislamiento o estar acompañada de otros signos que puedan requerir evaluación profesional.
Las redes sociales, mientras tanto, continuarán produciendo nuevos códigos.
Hoy es “farmear aura”. Ayer fueron los “therians”. Mañana probablemente será otra palabra, otro personaje, otro reto o una nueva forma de comportarse frente a una cámara.
Y esa velocidad plantea una pregunta que trasciende las tendencias: en un mundo donde los jóvenes tienen miles de modelos de identidad disponibles en una pantalla, ¿cómo se construye una identidad propia?

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